Paternidad

Ya hace dos años del post Va de motos, trabajos e ilusiones, dónde daba un ligero repaso a ciertos momentos de mi vida, usando mis motos y trabajos como hilo conductor. Al final hacía mención a la paternidad. Por entonces, mi mujer y yo buscábamos descendencia, y fue un año más tarde cuando Ana me dijo que estaba embarazada. Nueve meses más tarde, nació nuestra hija Abril.
No voy a usar este post para explicar mis sensaciones y vivencias como padre, pues aún es pronto (la paternidad es de digestión lenta…). Esa entrada llegará, si llega, más adelante.

Esta Navidad he podido disponer de tres semanas de vacaciones, veintidos días para ser más exacto, y los he pasado al completo con mi familia.
Al poco de ser padre, hubo gente (hombres) que me dijeron que ahora me daría cuenta de lo feliz que es uno yendo a trabajar, por aquello de descansar de tu hija unas horas. Y les creí… Cuando llegaba a casa, tras diez horas en el trabajo, me apetecía ver a mi hija, pero al poco me sentía muy cansado y con ganas de descansar, haciendo labores mundanas o hacendosas. Y llegué a pensar que todo el día con mi hija sería agotador.
Pero en estas tres semanas me he dado cuenta lo equivocado que estaba, y que disfrutar de mi família las veinticuatro horas del día, un día tras otro, ha sido el mejor regalo de Navidad que podría soñar.

2014-01-09 13.44.54Y ahora que mis vacaciones están a punto de acabar, me da mucha pena perderme todas esas horas con mi hija. Que una madre deba abandonar a su hija en una guardería a los cuatro meses para volver al trabajo es una atrocidad. Pero que un padre deba hacerlo tras ¡dos semanas de permiso de paternidad!, eso ya es sumamente injusto.

Ojalá cambiaran las cosas en este país referente a este tema, los beneficios para padres e hijos serían inmensos. Creo que el permiso de paternidad y maternidad debería ser de un año, esos primeros doce meses con tu hijo son esenciales, tanto para crear unos vínculos fuertes como para disfrutar de su rápido crecimiento.

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