Si la potencia de los ordenadores continúa doblándose cada 18 meses, entonces, en algún momento de la década del 2020 los ordenadores igualarán el rendimiento del cerebro humano. Desde ahí, sólo queda un pequeño paso para llegar a un ordenador que supere al cerebro humano. A partir de ese momento dejaría de tener sentido que nosotros siguiéramos diseñando ordenadores; máquinas ultrainteligentes serían capaces de diseñar modelos mejores y más rápidos.
Peter Rusell (Una singularidad en el tiempo)

