En una burbuja

4 enero 2012

A veces uno siente la necesidad de encerrarse en una burbuja que le proteja de malos pensamientos, sentirse arropado, retroceder en el tiempo y volver al vientre materno, libre de preocupaciones. Al menos un ratito, un descanso ante un cúmulo de circunstancias que te superan y que te llevan al colapso.

En esos momentos me pongo música relajante, canciones que he escuchado miles de veces y que me transportan suavemente a esa burbuja de paz y silencio. Suelo tener preparadas hasta dos horas de música, por si me apetece alargar la relajación.
Disfruto de cada nota, mi respiración baila una melodía serena y tranquila, mi cuerpo se va relajando y mi mente va callando, poco a poco. Unas veces bastan veinte minutos, otras más.

A medida que los pensamientos se van reduciendo y mi mente está más y más calmada, me imagino en esa burbuja, flotando, envuelto en un halo protector, una membrana que impide la entrada de más información y que tarde o temprano, me conducirá al silencio absoluto.

Cuando un pensamiento se acerca a la burbuja, choca contra la membrana e intenta entrar. Imagino que levanto el brazo, suavemente, le doy un golpecito al pensamiento y desaparece. Así con todos… Lo único que debe pasar por mi cabeza es:

Soy amor, puro amor
Soy una persona especial
No le deseo mal a nadie
Soy feliz, inmensamente feliz
Gracias

Al terminar la relajación, me inunda una maravillosa sensación de paz y harmonía. Suelo hacerlo en la cama, antes de ir a dormir. Así, tal como termino, me arropo y me acuesto. Al día siguiente me levanto lleno de energía y feliz, conmigo mismo, con la vida y con el mundo.

A veces, cuando algo me preocupa mucho, uso esta meditación para encontrar una respuesta. Al mantra usado anteriormente le sumo una pregunta, que sólo expongo cuando he conseguido un estado elevado de calma.
La pregunta debe ser sincera, honesta y debe hacerse sin esperar respuesta alguna. La lanzo al espacio infinito, doy gracias y continúo la relajación. El Yo interior responderá de una forma u otra, consciente de que nosotros somos, siempre, el origen y la solución al problema.


Va de motos, trabajos e ilusiones

8 diciembre 2011

A principios de los 90, ganando mi primer sueldo en un supermercado y con el servicio militar ensuciando de miedo mis días, tuve mi primera moto.
En ese super estuve tres años, y por aquel entonces tenía claro que en un trabajo no debía permanecer más tiempo (ahora mismo soy incapaz de adivinar como llegué a esa conclusión). El primer año hice realidad mi primer objetivo, adquirir un ordenador (personal). Fue un Commodore Amiga 500, mío por unas 126.000 ptas. Con él, ya tenía montado mi imperio tecnológico en casa, ahora me faltaba un medio de transporte (personal). En esa tarea me ayudó mi hermano, más puesto en el tema. No recuerdo si tuve algo que ver en la elección del ciclomotor, pero finalmente la elegida fue una Suzuki DR Big.

Esa moto cubicaba 50cc pero como estaba trucada, cogía los 80Km/h de velocidad máxima. Era alta de narices y subido en ella uno se creía por encima de los demás. Fuera verdad o no, al menos se tenía una mejor perspectiva a la hora de conducir, que siempre es bienvenida. De este bonito conjunto de chatarra guardo más malos recuerdos que buenos. Malo el día que nos detuvo la policía por contaminación acústica; malos los días que llovía y la moto se negaba a arrancar; horrible el día que, tras dejar una nube blanca y apestosa parado en un paso de cebra, los demás motoristas me llamaron la atención, y yo deseé conocer la fórmula del ‘canvi de lloc instantani‘. Pero debo reconocer que la primera vez que me moví en moto por Barcelona sentí un placer fascinante, similar al que experimenté la primera vez que paseé escuchando el Walkman… esa especie de autismo, sentirte invisible, como circulando en una burbuja…

Los tres años pasaron volando, y un servidor tuvo que cumplir con la patria, madre para algunos, tocahuevos para otros. Conocedor de mis limitaciones, afronté esos nueve meses como una prueba personal, una pista americana de miedos a superar. Unos fueron derrotados, otros aun tardarían más de una década en caer sometidos…

Meses antes de partir a Jaca a vestirme de caqui, fijé mi tercer target, la que sería mi segunda moto. Siendo uno muy ahorrador, esos años de reponedor dieron para mucho. Conseguí mi querido Amiga 500, la Suzuki, un Amiga 2000, otros pequeños gastos y aun me sobró para que, al volver de hacer monerías en el ejército español, pudiera comprarme la moto de mis sueños, la Yamaha Diversion XJ 600.

Pero superar mis miedos me costó caro, muy caro… Al volver a mi hogar descubrí que me había pulido el 90% de mis ahorros. Bien, era hora de buscar un nuevo trabajo y volver a ahorrar. Lo malo es que el precio de la moto subía más deprisa que mis ahorros, y a medida que me iba acercando al valor de la moto, éste aumentaba y yo debía esperar varios meses más de ahorro, y así in eternum. Al final no tuve más remedio que optar por una moto de segunda mano.
Esta moto me aportó grandiosos momentos, sueños hechos realidad y algún que otro disgusto. Pero el resultado fue tan bueno, que casi estuve a punto de cambiarla por otra nueva y mejorada Yamaha Diversion.
Habían pasado cinco años cuando mi adorada XJ sufrió una terrible violación. Me la robaron, le provocaron desperfectos y la dejaron tirada en una cuneta. Sí, pasadas unas semanas volví a estar montado en ella, pero ya no era la misma… algo había cambiado. Corrían vientos de cambio, en efecto, y nada escapa al huracán del destino, esa voz interior que te dice por aquí, ahora debes seguir por este camino y abandonar el otro.

Como explicaba, reunir el dinero para comprar la Diversion me obligó (y mi madre también) a buscar un trabajo. Encontré laburo en una óptica, donde presté mis servicios de distintas maneras durante casi ocho años. En esa entrañable empresa familiar encontré financiación, amigos, amores, estabilidad… y un nuevo objetivo, mi siguiente moto.

Habíamos cambiado de siglo, de moneda, de gobierno y a mi me tocaba cambiar de curro y de moto. Por un lado necesitaba un trabajo que aprovechara e incentivara mi lado creativo, muy ocioso en los últimos años, y por otro un vehículo más rápido y más potente. Como tenía muy buen rollo con mi mecánico Yamaha, preferí continuar con la marca japonesa y opté por una Yamaha Fazer 600. Esta moto tenía las bondades de la Diversion (manejable, ligera, cómoda) y solucionaba la falta de potencia (pasaba de 61 a 96cv, manteniendo la cilindrada y el peso).  A mi pareja por entonces le gustaba correr, y la Fazer nos hizo disfrutar de lo lindo. Las restricciones de velocidad no eran como ahora, y se podía circular a gran velocidad sin tener que estar pendiente de radares o trampas recaudatorias similares. Recuerdo el esfuerzo que hice durante el rodaje para no pasarla de 120Km/h. Eso sí, cuando se abrió la veda… circulaba cómodamente a 160-180Km/h, e incluso llegué a ponerla a 230Km/h. Otros tiempos…
Los años fueron pasando, inexorablemente, y de nuevo, vientos de cambio.

Mis ganas de correr habían pasado, saciadas totalmente con la Fazer, mi nueva pareja me aconsejaba no pasar de 120, se fraguaba un cambio de trabajo tras otros ocho años de erótica creatividad, y mi moto empezaba a salirme muy cara con unas reparaciones que no estaba dispuesto a seguir manteniendo. Había llegado el momento de abandonar Yamaha.


Algunos malos entendidos con mi taller de toda la vida y otros talleres Yamaha, me hicieron cambiar de marca y visitar un concesionario Honda. Tenían una moto que se ajustaba como un guante a lo que estaba buscando/necesitando en ese momento. Una moto familiar, como me gusta llamarla, y unas prestaciones a nivel de comodidad y capacidad de carga superiores a la media. Con un peso de 230Kg y una potencia similar a mi antigua Diversion, tenía claro que no era una moto para correr, sino más bien un tanque, un vehículo pesado, robusto y fiable. Así es mi Honda NT700V Deauville, con sus 680cc, 65cv y más de 250Kg con carga completa. Durante cinco años ha demostrado que no me equivoqué al elegirla, y aunque su peso me ha dado más de un susto, su excelente mecánica, su preciosa línea y su impresionante presencia han llenado de satisfacción todos los días que he pasado con ella. También quisiera mencionar que a partir del segundo año empezó a sufrir pequeñas averías (pijadas) que si bien no han resultado costosas, sí me han obligado a visitar el taller con más frecuencia de la deseada. A poco más de cuatro meses de su sexto cumpleaños, se aproximan nuevos cambios. Ahora las circunstancias son otras, a parte del trabajo hay otros factores que me conducen hacía un cuarto, y probablemente último, cambio de moto.

Va a resultar difícil desprenderme de mi Deauville, tenemos una relación amor-odio muy especial (cuanto pesas jodía!! pero que bonita eres!!). Llevo varios meses dándole vueltas al tema, buscando motos alternativas, pero la moto que tengo en mente aun no existe y probablemente pasarán unos años antes de que alguien fabrique algo así (y sea asequible).
Mis necesidades a corto plazo me dictan unas características propias de un scooter, versátil, de un peso y tamaño reducidos, potencia alrededor de los 300cc, ABS y mantenimiento económico. La Honda SH300i (2011) y la Piaggio Beverly Sport Touring 350 (2012) son dos buenas candidatas.

PIAGGIO BEVERLY SPORT TOURING 350

Honda SH300 2011

Honda SH300 2011

El 2012, mayas mediante o no, será un año muy especial para mí. Un salto de gigante, tal vez el más grande de mi vida. Paternidad… pero de eso hablaré en otra entrada, pronto…


Montando mi Sandy Bridge

1 mayo 2011

Con un retraso de cuatro meses por fin he conseguido reunir las piezas que componen mi nuevo PC, escogidas minuciosamente para conformar una máquina bella, estable y potente:

Las razones que provocaron el retraso fueron dos. La primera, la caja. No había manera de encontrar una caja que aunara innovación, funcionalidad y belleza. Incluso la finalista falló en uno de los puntos evaluados (conexión USB3 en el frontal), pero fue compensado por la placa base, como veréis más adelante. La segunda razón fue el dichoso bug del chipset de Intel. De todas formas, no hay mal que por bien no venga, así tuve cuatro meses para buscar una caja mientras esperaba la nueva remesa de placas base B3.

Antes de empezar con el montaje, os daré una breve explicación de por qué escogí estos componentes:

Intel Core i7-2600K 3.4GHz
Inicialmente la compra del equipo iba a ser en enero de 2011, y los Bulldozer de AMD no saldrían hasta mediados de año, así que… el procesador más potente y con un precio contenido era el 2600K de Intel.

ASRock P67 Extreme6 B3
Durante un buen tiempo tuve más o menos claro que la placa base iba a ser una Asus P8P67 Pro, pero descubrí la gama alta de ASRock, y por el precio de la Asus, me llevaba una placa con unas prestaciones superiores. Y lo que realmente hizo inclinar la balanza fue el rack de USB3 frontal que viene con la ASRock. Asus también incluye ese rack, pero sólo en el modelo Deluxe, bastante más caro. Con eso solucionaría la carencia de puertos frontales USB3 de la Raven.

G.Skill Ripjaws X DDR3 1333 PC3-10666 8GB 2x4GB CL7
Con las memorias no fui demasiado puntilloso. Me fijé que tuvieran un voltaje de 1.5v y una latencia baja. Estas G.Skill cumplían con esas condiciones, el disipador no es muy voluminoso y estaban bien de precio. What else?

OCZ Vertex 3 SSD 120GB SATA3
Si algo tenía claro era que mi nuevo equipo iba a llevar un SSD como disco principal del S.O. A principios de año, el SSD mejor valorado era el OCZ Vertex 2, pero con el paso de los meses… llegó el Vertex 3 con conexión SATA3!! Nada más que decir…

Corsair HX650w Modular 80Plus Bronze
Todo aficionado a la informática que haya montado sus equipos sabe lo importante que es escoger una buena fuente de alimentación. Temas tan importantes como la estabilidad del equipo en general, el ruido, la eficiencia energética, alimentar la tarjeta gráfica, soportar buenos overclocks, entre otros, caen sobre la F.A. En el equipo anterior tenía montada una Corsair HX520 modular y el resultado fue excelente. La HX650w cubría todas mis necesidades y también era modular, algo ya indispensable en mis equipos.

Silverstone Raven RV02-E
Tras tres años con una Antec P180, me apetecía cambiar de caja. Y no es que la Antec me haya dado mal resultado, todo lo contrario, es una caja excelente. Pero como la idea era mantener el equipo viejo montado, necesitaba una nueva. Tal y como he comentado al principio, la nueva armadura debía ser innovadora, funcional y bonita.
[Innovadora] La Antec lo fue en su día por la disposición de la fuente de alimentación, en la parte inferior en lugar de la superior. La Raven monta la placa base con una rotación de 90º respecto al resto de cajas, quedando las tarjetas PCIe en vertical y permitiendo un flujo de aire más eficaz.
[Funcional] Debía ser espaciosa, silenciosa, de fácil manejo y con USB en la parte superior. Estaba harto de los USB frontales de la Antec, ¡con poca luz no había manera de encontrarlos! Y si los USB eran USB3, mejor.
[Bonita] Atrás quedaron las cajas blancas feas y aburridas. La oferta actual de cajas es muy variada y pueden encontrarse auténticas bellezas. La Raven es una mezcla perfecta de estilo, elegancia y sobriedad.
En la web de Silverstone vi que había una variante de la Raven RV02, la RV02B-E, básicamente la misma caja con unas pocas mejoras, pero con suficiente peso como para decantarme definitivamente por este modelo. Me costó casi tres meses conseguirla, contacté con multitud de tiendas y distribuidores hasta que di con PcComponentes, ¡y en una semana la tenía en casa!.

Con todas las piezas en mi poder, había llegado el momento de montar el equipo.

Sandy Bridge

Piezas nuevas, luego añadiría la VGA y tarjeta de sonido del equipo anterior

Silverstone Raven RV02B-E

Vista frontal de la Silvertone Raven RV02B-E

En la foto superior pueden apreciarse dos de las novedades del modelo RV02B-E, el nuevo rack de discos extraíbles y los tres ventiladores Air Penetrator.
La primera pieza que montaría sería la Corsair HX650w.

Corsair HX650 en Raven RV02B-E

F.A. instalada. A pesar de su disposición vertical, el montaje es muy sencillo y queda muy bien sujeta

La caja de la placa base es enorme e incluye dos bandejas, una con cables, manuales y extras y otra con la placa base. Aunque en las fotos no se ve, en la parte frontal se indica claramente que es una placa base revisión B3.

AsRock-P67-Extreme6-B3

La AsRock-P67-Extreme6-B3 viene muy bien empaquetada

Según pude leer en diferentes reviews, el ventilador de serie del Intel 2600K es más que suficiente para un uso normal e incluso un ligero overclock, así que de momento, usaré éste. El montaje de la CPU y las memorias fue tan simple como podéis imaginar.

AsRock-P67-Extreme6-B3 - Intel i7 2600K - G.Skill Ripjaws X DDR3 1333 PC3-10666 8GB 2x4GB CL7

Instalación de CPU y memorias

Lo siguiente fue colocar la placa base en la Raven, organizar un poco los cables y dejarlo listo para pinchar la NVIDIA GTX 285, la Azuntech Bravura 7.1 y el HD Caviar Black 2TB. Pero antes, instalaría el SSD Vertex 3.

OCZ Vertex 3 SATA3 2.5" SSD 120GB

OCZ Vertex 3 SATA3 2.5" SSD 120GB

En la foto inferior puede verse claramente la disposición vertical de las PCIe y como los Air Penetrator de 180mm ventilan por completo, de abajo a arriba, en interior de la caja, mientras que otro ventilador de 120mm extrae el aire caliente.

La Raven RV02B-E con la ASRock P67 Extreme 6

Se me olvidó hacer una foto con todas las piezas montadas, pero aquí tenéis un vídeo que muestra la caja con los principales componentes ya instalados.

Ya sólo me quedaba instalar el rack frontal de discos duros SATA extraíbles, cerrar la caja y empezar a instalar Windows 7.

Aspecto final de la Raven, con el rack USB3 y extraible de SATA 3,5"

Windows 7 se instaló en un abrir y cerrar de ojos, luego continué con los drivers y programas, todo con fluidez y sin un solo problema.
Llevo dos semanas con el equipo montado y es una maravilla trabajar y jugar con él. En cuanto tenga tiempo y ganas, empezaré a toquetear cosas como la velocidad de los ventiladores, overclock de la CPU y GPU…
Las seis piezas nuevas me costaron poco más de 1000€, y es previsible que la siguiente pieza que cambie sea la tarjeta gráfica… pero eso ya será otra entrada en mi blog.


Mixes de los ’80

13 abril 2011

El otro día recordé lo mucho que me hicieron disfrutar los mixes que se publicaron en los años 80.
Inmediatamente me lancé a Youtube a ver que encontraba… y mi primera búsqueda no sólo me devolvió el resultado correcto, sino que me proporcionó un listado de los mejores mixes de aquellos tiempos.
Aquí os dejo los que, para mí, son los mejores mixes de los ’80. El ‘Magic Mix’ y el ‘Sanni Dance Mix’ los he subido yo, espero que Youtube no los borre…

Discjockey Mix (1986) [Mike Platinas y Javier Ussía]

Max Mix que nunca (1986) [Mike Platinas y Javier Ussía]

Sanni Dance Mix (1986) [Pedro del Moral]

Magic Mix (1986) [Jonathan]

Max Mix 2 (1985) [Mike Platinas]

Bolero Mix (1986) [Raul Orellana]

Spaguetti Mix (1994) [Tony Peret y José María Castells]


Sandy

11 diciembre 2010

Aún quedan unas semanas para verte nacer y ya imagino tu primer latido, tu primer ruidito. Mimaré tu nacimiento paso a paso, recordando cada segundo… sabré al dedillo de qué estás hecho, cuan grande es tu corazón; sabré cuáles son tus límites, cuanto puedo esperar de ti y hasta donde podemos llegar juntos; si te pones enfermo podré sanarte, porque te conozco, porque mi corazón y mi manos te dieron la vida! Escogí cada parte de ti con suma dedicación, sabiendo que estaba creando algo único, algo mío, un reflejo de mi personalidad…
Asumiré una vez más mi rol de creador, volcaré en ti mi responsabilidad de padre y guiaré tus primeros pasos hasta que puedas valerte solo, y recorreremos un camino que no tiene por qué ser fácil, pero que sin duda nos hará crecer mutuamente. Hasta que algún día seas tú quien me guie, mi maestro, mi compañero de fatigas, mi compañero de juegos…
En febrero nacerá mi tercer ordenador, montado pieza a pieza, mimado desde su concepción, y cuando lo encienda por primera vez, sonreiré y le diré: ¡¡Bienvenido al mundo x86, hijo mío!! :P

Todo empezó con una Matrox...


Vivir el presente

5 noviembre 2010

A veces me gusta jugar a echar la vista atrás, repasar mi vida y montar el puzzle. Porque, qué es la vida  si no un puñado de piezas que van encajando, día tras día. Da lo mismo que retroceda dos años que diez, las piezas siempre encajan. Me divierte recordar las cosas que hice a los 16 años, la gente que conocí, las decisiones que tomé y como han repercutido en mi vida, como gotas de agua provocando ondas que viajan a través del tiempo, sin detenerse. Todo aquello que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad, todo nos acaba influyendo en algún momento, tarde o temprano.

Por eso creo que hay que vivir sembrando semillas de alegría, de humildad, de esperanza, de amistad, de bondad. Si recorro mi vida dejando atrás tristeza, desesperanza, odio y rabia, eso me encontraré en el futuro. Una vez una amiga me dijo ‘el futuro no existe, deja de preocuparte por él’. Razón no le falta, debemos focalizar nuestra atención en el presente, es lo único que importa. Tan solo debo recordar las decisiones que tomé en mi juventud (mi presente por aquel entonces) y darme cuenta como se ha ido construyendo mi futuro, pieza a pieza.
La huella que dejamos en la gente y los conocimientos que vamos adquiriendo son semillas que echan raíces y que brotan ante nuestros ojos, años, décadas más tarde.

Sembrar

Debemos aprender, y yo el primero, en confiar. Dejar de preocuparnos por el día de mañana, o al menos no más allá de lo que dicta el sentido común. Como dice mi querida Milagros, ‘Dios proveerá’. O lo que es lo mismo, ‘Recogerás lo que has sembrado’.

Hace poco Ana compartió en Facebook una entrevista a Elsa Punset, quien nos hablaba de la suerte. Si le dedicáis los 12 minutos que dura el vídeo, os daréis cuenta de la importancia de vivir el ahora y de prestar atención a los detalles, a tener los ojos abiertos y no dejar escapar esa oportunidad que nos brinda el presente, y que puede ser de vital importancia en el futuro.

En la web psicología-positiva tienen ocho áreas que resumen a la perfección cómo debemos construir nuestro presente: Optimismo, Resiliencia, Flow, Felicidad, Creatividad, Humor, Inteligencia Emocional y Fortalezas Personales.
Vivir la vida con optimismo, confiando en que el futuro nos dará lo que necesitemos; y que si no es así, nos dará la fuerza necesaria para superar las adversidades; dedicar tiempo a una actividad que esté a la altura de nuestras destrezas y que nos ayude a fluir; porque eso nos aportará felicidad; se creativo, cocinando, dibujando, escribiendo, interpretando, cantando…; sonríe, la risa es una de las mejores medicinas; emociónate y trata de entender las emociones de los demás; forja tu personalidad en base a unos principios básicos (sabiduría, coraje, humanidad, justicia, moderación y trascendencia).


Series de dibujos animados

29 julio 2010

Casi todos hemos disfrutado de pequeños con alguna serie de dibujos animados. Sea lo que fuera lo que nos aportara, hacía que nos quedáramos embobados mirando la tele. El otro día llegó a mí un vídeo de una de esas series, y tirando del hilo (aka vídeos relacionados en Youtube) hice acopio de las intros de las series que más me gustaron siendo muy joven. Seguramente me deje alguna, a medida que vaya recordando iré actualizando la entrada.

Dragon Ball

Junto a su sucesora (y Dr. Slump!), la mejor serie anime de todos los tiempos (los mios, claro…)

Dragon Ball Z

Digna continuación, aunque al final se les fue la mano

Dr. Slump

Sigo pensando que estas series deben la mitad de su éxito al extraordinario doblaje en catalán. Info

D’Artacan y los tres mosqueperros

D’Artacan se ponía colorado cuando veía a Juliette!  Info

Jackie y Nuca

Mi hermano y yo tuvimos durante muchos años a nuestros inseparables peluches Jacky (yo) y Nuca (él). Info

La vuelta al mundo de Willy Fog

Mocedades cantaba las canciones!! Info

Érase una vez el hombre

La veía los sábados por la tarde, y con suerte acompañado de un Tigreton!! Info

El Inspector Gadget

La intro en castellano era en francés, esta en catalán es más simpática. Info

La Abeja Maya

Todos los personajes eran adorables, Willi el zángano, Flip el saltamontes… Info

Don Quijote de la Mancha

Doblaje de lujo, aunque por entonces no tuviera ni idea… Info

Ulises 31

No me acabó de gustar, y creo que no la vi terminar. Info

Banner y Flappy

No se qué tenía esta serie, pero me hacía llorar con facilidad… Info

Los Picapiedra

Serie casual donde las haya… esta intro en catalán también mola más. Info

La Familia Robinson

Maravillosa banda sonora. Años más tarde Himekami me regalaría temás similares, para mi gozo y disfrute. Info

Erase una vez una ciega y un mudito

1 abril 2010

La vida, en su natural perfección, los unió en el preciso momento en que ella deseaba ver más allá de su mundo conocido, y él comunicar más allá de su mundo interior. Así pues, comenzaron un puzzle que poquito a poco fue dibujando un nuevo mañana, lleno de esperanza y nuevas ilusiones. Como si un imán las atrajera, las piezas del puzzle fueron encajando, una tras otra, con suavidad y exactitud.
Al principio, mudito enseñaba a su compañera ciega a sentir el amor desde el silencio. Recorría su suave piel centímetro a centímetro, expresando con sus manos todo lo que sentía: acaricio tu cintura… ‘me gustas mucho’, deslizo mis dedos por tu espalda… ‘qué paz siento a tu lado’, rodeo el cuello hasta llegar a tu hombro… ‘eres preciosa’, te abrazo y pego mi cuerpo al tuyo… ‘no hay momento más perfecto que éste’. Se besaban y se descubrían, en silencio, durante horas.

Por otro lado, la hermosa ciega enseñaba a mudito a comunicarse con el mundo exterior. Con ella aprendería a ser espontáneo, a decir lo que pensaba, sin filtros; a eliminar la timidez, tan arraigada en su garganta tras años de silencio avergonzado; a cantar en voz alta y a gritar; en definitiva, a experimentar una nueva forma de libertad.
Pasadas varias semanas surgieron varias piezas que parecían no encontrar su lugar en el puzzle. Mudito y la alegre ciega las apartaron y siguieron disfrutando juntos de su aprendizaje, aunque los dos sabían que tarde o temprano esas piezas deberían encajar, o todo el puzzle se vendría abajo.
Mientras tanto, mudito empezó a experimentar un sentimiento que no había sentido jamás: celos. Le asustaba tener celos, era un estado visceral y salvaje que escapaba a su control, y no sabía exactamente qué los provocaba. Imaginó que la extraordinaria belleza de su dulce ciega era la fuente de dichos celos, y que con el tiempo acabaría controlándolos. Se sintió dichoso y no le dio más importancia al tema.
La relación avanzaba despacio, no tenían prisa y preferían caminar con paso seguro. Y aunque la mayoría de las piezas iban colocándose sin apenas esfuerzo, seguían habiendo algunas que ninguno de los dos se atrevía a encajar. Hasta que la incertidumbre que provocaba su orfandad obligó a mudito y a su compañera a afrontar la situación. Hallándose ambos en un estado de suma fragilidad emocional, decidieron dar un nuevo rumbo a su relación, con el fin de no hacerse daño y protegerse mutuamente. Acordaron no seguir construyendo el puzzle, dejarlo tal y como estaba y mantener una amistad muy especial que les permitiera, más adelante, continuar el puzzle con garantías. Los dos amigos, satisfechos con su sabia decisión, vieron en ella una maravillosa oportunidad de experimentar un nuevo tipo de relación, excitante y liberal.
Pero aquello que mudito pensó que podría controlar, volvió con fuerza y virulencia. Los celos se convirtieron en furia descontrolada, y mientras su querida ciega compartía felizmente su tiempo con otras amistades, mudito sentía algo en su interior que le quemaba y le hacía retorcerse de dolor. Angustiado y temeroso de verse sumido en la locura, decidió romper el pacto con su amada.
Estar con ella le elevaba a un estado de paz absoluta, pasaba la semana soñando con ese momento. Las horas que compartía con su adorable amiga eran el sustento del resto. La dualidad había vuelto a gobernar su vida. Su sonrisa, sus besos, sus caricias, sus jerséis a rayas, su voz, sus pequeñas manos, su olor, su dulzura… Ella era el motor de su vida.
De repente lo entendió todo. Estaba enamorado. El pacto de amistad no fue más que un medio inconsciente para poder seguir viéndola, y los celos gritaban con fuerza lo que el corazón necesitaba.
Un compromiso.
Desde el principio ninguno de los dos quiso comprometerse, y avanzaron, uno apoyándose en las excusas del otro, hacia la nada, hasta quedarse ciegos y sin palabras.


En busca de un netbook

14 enero 2010

El pasado diciembre tomé la decisión de comprarme un netbook. Me puse a buscar información sobre modelos y características y el que más me gustó fue un modelo de Asus, el Eee PC 1201N. Según leí, tenía que haber salido en noviembre, pero por razones desconocidas en diciembre todavía no estaba a la venta. El netbook prometía las siguientes especificaciones:

Asus Eee PC 1201N

A día de hoy sigue sin estar a la venta (al menos en occidente), pero al menos me sirvió para tener claro qué características debía tener mi netbook:

- Windows 7 (Starter o Home Premium)
- Pantalla LED de 11″ (de 10″ o 12″ también me vale)
- Resolución de pantalla 1366×768
- Procesador Atom N450 o uno de la serie CULV
- VGA Intel 3150 / Nvidia ION
- Salida HDMI
- 2GB RAM
- HD de 160GB o superior
- Wi-fi 802.11.b/g/n (imprescindible el ‘n’)
- Lan 10/100 (si trae gigalan mejor, pero podría prescindir)
- 3 USB 2.0
- Precio entre los 300-450€

Llevo una semana recorriendo tiendas de informática y no encuentro ningún netbook que incorpore todas estas características, alguno se ha acercado, pero pecaba en algún detalle (ausencia de HDMI o Windows 7 en la mayoría de los casos).
En fin, como al fin y al cabo este PC no deja de ser un capricho… esperaré el tiempo que haga falta.

Actualización 26/1
Acabo de ver un MSI que no está nada mal, el Wind12 U230. Lástima de las 4 horas de batería… aunque si no aparece nada mejor, tal vez me lo piense; también es verdad que no monta un Atom, sino un AMD Dual Core… pierdo en duración de la batería pero gano en potencia.
Y hace poco apareció el Asus Eee PC 1201T en Amazon.de, con unas características similares al MSI, a 399€
Esto se mueve!!!


Vanesa Martín

6 octubre 2009

La vida pasa, las cosas cambian, y yo me adapto. Ahora la música se disfruta y se obtiene de otra manera, Internet mediante. El domingo estaba navegando por una conocida página de descargas ilegales y encontré un par de enlaces que me llamaron la atención. Eran dos álbumes de una tal Vanesa Martín. Ni idea, no la había oido nunca… pero me picó la curiosidad.
Abrí el Spotify y encontré los dos álbums disponibles. Bueno, pues empezaré por el más antiguo, Agua (2007).

Y hoy he escuchado Trampas (2009), otra delicia.

Me encanta esta chica!! Os recomiendo que la escuchéis, no os defraudará.
En Canal 2 de Andalucía le hicieron una entrevista (a cargo del cansino Manu Sánchez, no se callará, no!!).


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